Marca en el piso o pared donde el actor debe posicionarse. Crítica para el timing, la luz y el enfoque.
En el set las necesitas a diario — sin ellas, el caos está garantizado. La gagline (o marca de cinta) es tu ayudante silenciosa para el posicionamiento preciso de actores y objetos en el espacio. Generalmente marcada con cinta de gaffer, cinta adhesiva o tiza, define exactamente dónde una persona debe pararse, sentarse o realizar un movimiento. El nombre puede ser confuso: no se trata de "gags" en el sentido de humor, sino de la expresión inglesa "to gag" — sujetar, fijar algo.
¿Por qué es prácticamente indispensable? Porque tu iluminación, tu profundidad de campo y tu imagen de cámara varían centímetro a centímetro. Si iluminas a un actor con luz dura desde la izquierda y este se desplaza 30 cm hacia la derecha, pierde la modelación, y sus ojos quedan en la sombra. El foquista necesita una posición segura — de lo contrario, arruinarás toda la toma por desenfoque. Las gaglines te proporcionan reproducibilidad a lo largo de varias tomas. Esto es especialmente esencial en primeros planos o en cortes rápidos, donde los errores de continuidad son inmediatamente visibles.
En la práctica: Determinas la posición exacta junto con el foquista y el primer asistente de dirección. El primer asistente de dirección (o tu supervisor de guion) anota dónde está la marca — "Actor A, dos pasos a la izquierda de la ventana, pie en marca T". En configuraciones de cámaras paralelas (multi-cámara), se colocan varias marcas, una para cada posición de cámara. Para tomas en movimiento, colocas gaglines a lo largo de la ruta — una herramienta importante durante el blocking y los ensayos. Con luz exterior o en escenas dinámicas, muchos directores de fotografía utilizan marcadores más sutiles: un hilo tenso, una marca en el suelo con el extremo de una cinta, o trabajan con referencias naturales en el encuadre (marcos de puerta, bordes de muebles).
El error de principiante más común: Dejar marcas demasiado visibles en la imagen. Tus gaglines deben haber desaparecido en el encuadre final — ya sea fuera del campo de visión, debajo de muebles, o tan sutiles que la cámara no las capte. La cinta americana negra funciona mejor sobre fondos oscuros que la blanca. En suelos de madera dura o superficies claras, los profesionales trabajan con cinta adhesiva colocada al borde de la imagen o con marcas de tiza que se borran después.