Velocidad de fotogramas — define fluidez de movimiento y factor de cámara lenta. 24p cine, 25p PAL, 30p NTSC, 60p para ralentizado. Cambio en proyecto = recálculo obligatorio.
La frecuencia de fotogramas decide cuán fluido o entrecortado parece un movimiento en la pantalla, y esto no es un truco estético, sino una limitación técnica. Configuras tu cámara a una frecuencia determinada, y este ritmo impregna todo el proceso de producción. 24 fotogramas por segundo (fps) fue durante mucho tiempo el estándar para el cine, porque a esta velocidad el ojo percibe el movimiento como continuo y al mismo tiempo ahorra rollo de película. 25p se aplica a los países PAL (Europa, Australia), 30p a las regiones NTSC (EE. UU., Japón), una cuestión histórica pero que sigue siendo relevante si produces para televisión o emisiones regionales.
En el set, notarás la diferencia de inmediato: a 24p, todo parece más cinematográfico, ligeramente onírico, por eso muchos cineastas se aferran a él, incluso cuando el resto del mundo ha adoptado otros estándares. 25p y 30p parecen más nítidos, más cercanos a la realidad documental. Sin embargo, una vez que entras en la zona de alta frecuencia —50p, 60p o incluso más— se abre el mundo de la cámara lenta. Graba tu cámara a 60p y reproduce el material en secuencias de 24p: obtienes una cámara lenta de 2.5x sin pérdida de calidad. 120p te permite una ralentización de 5x. Esto suena simple, pero en la edición es una trampa: si importas material de 60p por error en un proyecto de 24p, se volverá sobrenaturalmente rápido y entrecortado.
Trampas prácticas
La mayoría de los principiantes subestiman la profundidad de esta decisión. Te decides por una frecuencia el día del rodaje; cambiarla después cuesta tiempo y calidad. Las cámaras de alta velocidad (100p+) requieren más luz y velocidades de obturación más rápidas, porque cada fotograma individual tiene menos tiempo para ser expuesto. Por lo tanto, si planeas grabar en cámara lenta, debes llevar HMIs al set, y no darte cuenta en la sala de edición de que el material está subexpuesto.
Otro punto: si mezclas material de diferentes frecuencias —por ejemplo, una entrevista a 24p con una toma de detalle a 60p—, debes trabajar conscientemente en la edición. Las conversiones mediante interpolación de software (Timewarp, Twixtor) generan artefactos. La solución limpia es volver a grabar o aceptar que la toma de detalle debe reproducirse a toda velocidad. Por ello, algunas producciones trabajan completamente con una base de 50p o 60p y convierten posteriormente hacia abajo, lo que te da la máxima flexibilidad en postproducción.