Patrón de color (Macbeth) fotografiado al inicio de cada plano — referencia para corrección de color en post. Imprescindible.
Fotografías la carta al principio de cada nueva situación de luz; esta es la regla más importante en el set. Una placa estandarizada de muestras de color (generalmente un Macbeth ColorChecker o similar) se posiciona frente a la cámara, iluminada con la misma luz que la escena, y luego se fotografía. Guardas la imagen como archivo de referencia. Más tarde, en la edición o en la corrección de color (color grading), utilizas este fotograma para igualar los valores brutos de la cámara con los valores de color conocidos de la carta, y así normalizar todas las tomas bajo esa constelación de luz al mismo espacio de color.
Por qué no es opcional: Al cambiar entre tomas interiores y exteriores, al cambiar a otra cámara o al cambiar el filtro ND, los puntos de blanco y la reproducción del color pueden variar sutilmente. El ojo humano compensa inconscientemente tales diferencias; tu cámara no lo hace. Si luego colocas dos tomas una al lado de la otra en la edición, una toma puede parecer verdosa y la otra azulada. Con una carta documentada, puedes recalcular ambas a la misma referencia exacta. Esto te ahorra horas en la corrección de color y garantiza la consistencia durante largos días de producción.
En la práctica, mantienes la carta frente a la lente el tiempo suficiente para que el camarógrafo tenga al menos dos o tres segundos de material, no un segundo rápido. El asistente marca en el informe de rodaje o en los metadatos exactamente qué código de tiempo o qué fotograma contiene la carta. Luego, en el grading, navegas a ese fotograma, mides los valores RGB contra los valores objetivo de la placa y ajustas la LUT o las curvas hasta que el punto de blanco esté correcto y los tonos de piel resulten auténticos.
Particularidad en escenas de alto contraste: Una carta simple puede ayudarte poco en una situación de contraluz extrema, porque ella misma sale subexpuesta. Entonces, fotografías una segunda carta con luz adicional sobre la placa para tener una referencia en el área de las altas luces. También en tomas nocturnas muy oscuras, a veces necesitas una carta iluminada y a veces una sin iluminar, dependiendo de lo que necesites corregir. La práctica y la experiencia te mostrarán cuándo una carta es suficiente y cuándo necesitas variantes.