Mecanismo articulado en trípode o grúa — permite pan y tilt sin desplazamiento. La cabeza fluida amortigua para movimientos suave.
En el set, la cámara se asienta sobre la cabeza de cámara — y esta cabeza decide si tus movimientos de paneo e inclinación se ven fluidos o bruscos. La cabeza de cámara es la articulación entre el trípode (o grúa) y la cámara, y debe poder hacer dos cosas a la perfección: mantener posiciones precisas y ejecutar movimientos a velocidad constante.
La solución estándar en la producción cinematográfica es la cabeza fluida — una cabeza con amortiguación por fricción que funciona mediante hidráulica o sistemas especiales de aceite. Esta amortiguación es el secreto. Sin ella, la cámara giraría sin control en movimientos rápidos, y daría tirones en movimientos lentos. Con la cabeza fluida, ajustas la fricción — generalmente tres niveles para paneo e inclinación por separado — y entonces el movimiento fluye. Ni muy rápido, ni muy lento. Perfecto para cine. Para video o documentales sin presión de tiempo, una cabeza de bola más simple puede ser suficiente, pero es un compromiso.
En la práctica: Necesitas una cabeza que encaje con el trípode — el peso de la cámara con el objetivo y la matte box no debe exceder la capacidad de carga, de lo contrario el movimiento se volverá impreciso o la cabeza se inclinará. Un buen ayudante de cámara conoce las especificaciones de memoria. La altura de la cabeza sobre el trípode también cuenta: una cabeza de 100 mm es más compacta, cabe bajo techos bajos; una cabeza de 150 mm te da más espacio libre para accesorios encima. La interfaz de cambio rápido — generalmente Ronford-Baker u O'Connor — debe encajar bien. Una placa suelta = tomas movidas después de ocho horas de rodaje.
Las posiciones de paneo se pueden ajustar con precisión usando niveles de burbuja (pequeñas burbujas de nivel). Algunas cabezas tienen marcas panorámicas para alcanzar posiciones repetibles. En tomas de grúa, la cabeza de cámara se vuelve especialmente importante — el movimiento del brazo + el movimiento de la cabeza deben coincidir, de lo contrario la composición se volverá caótica. Con controles remotos modernos (como en O'Connor o Vinten), un segundo ayudante de cámara puede operar la cabeza desde el set, mientras el director de fotografía se concentra en el enfoque y la composición.
Mantenimiento: Las cabezas fluidas necesitan cuidado. Aceite sucio, piezas oxidadas o juntas secas destruyen la suavidad. Una cabeza bien cuidada dura años; una descuidada se convierte en una tortura.