Pértiga telescópica con muelle espiral que se tensa entre suelo y techo. Soporta hasta 25 kg para luces o cámaras sin taladros ni trípodes.
Detalles Técnicos
Los autopoles consisten en dos tubos de aluminio telescópicos con diámetros internos de 32-48 mm y espesores de pared de 2-3 mm. El resorte helicoidal integrado genera una presión constante de 80-120 kg contra el techo y el suelo. Los tapones de goma con un diámetro de 80-100 mm distribuyen la carga y evitan daños en la superficie. Los autopoles estándar soportan cargas útiles de hasta 15 kg, mientras que las versiones de alta resistencia soportan hasta 25 kg. Los tubos cuentan con espigas de 5/8" o roscas de 1/4" para montar luminarias, reflectores o soportes de cámara.
Historia y Desarrollo
Avenger desarrolló el primer autopole en 1985 como alternativa a los pesados C-stands en espacios reducidos. La empresa italiana reconoció la demanda de soluciones de montaje rápido en estudios de televisión y lugares de rodaje estrechos. En 1992, Manfrotto introdujo modelos competidores, seguidos por Matthews Studio Equipment en 1998 con variantes americanas. Los autopoles modernos integran guías de cable y mecanismos de liberación rápida desde 2010.
Uso Práctico en Cine
Los directores de fotografía utilizan autopoles para la iluminación de fondo profunda, ya que desaparecen en la sombra de la cámara. En "The Crown" (Netflix), los autopoles permitieron una guía de luz precisa en interiores históricos sin necesidad de fijaciones al techo. A menudo soportan paneles LED (Aputure AL-M9, Litepanels Astra) para la luz de relleno o la separación del fondo. En vehículos o aviones estrechos, reemplazan configuraciones de trípode imposibles. Desventaja: riesgo de vibraciones durante los movimientos de cámara, ya que la tensión del resorte transmite oscilaciones.
Comparación y Alternativas
Los autopoles se diferencian de los Magic Arms por su mayor alcance, pero menor flexibilidad en la posición. Los C-stands ofrecen mayor capacidad de carga (hasta 40 kg), pero requieren espacio en el suelo para sacos de arena. Los soportes de techo requieren modificaciones estructurales, pero ofrecen una estabilidad absoluta. Los soportes de ventosa solo funcionan en superficies lisas, pero son más rápidos de posicionar. En alturas de techo superiores a 4 metros o suelos irregulares, los autopoles fallan; en estos casos, dominan los sistemas de truss o los rigs aéreos.